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Amal Clooney habla sobre su experiencia como refugiada libanesa en Reino Unido

En medio de la polémica por la política migratoria en Estados Unidos, Amal Clooney ha dado un emocionante discurso durante su aparición en el Festival Internacional de Artes de Toronto sobre su propia experiencia como asilada libanesa en Inglaterra.

"Yo soy refugiada", aseguró ante el silencio sepulcral del auditorio Roy Thomson, donde se celebraba el evento con todos los asientos vendidos y capacidad para más de 2.000 personas.

"Si no hubiera recibido la ayuda del gobierno de Reino Unido cuando mi familia escapaba de la guerra de Líbano no hubiera podido crecer en un ambiente seguro, recibir la educación que recibí o haber hecho las cosas que he hecho", explicó, recibiendo los aplausos de los asistentes. "Doy las gracias por haber podido entrar a un país que fue compasivo. Ojalá esto ocurriera en más países del mundo".

Esta era la primera aparición de la abogada en Toronto, donde nunca había estado ni siquiera de visita, y ha sido gracias a la invitación del Club Económico de Canadá. El evento lo abrió Sophie Gregoire Trudeau, primera dama canadiense, y el suegro de Amal, Nick Clooney, también participó en la velada de debate en la que se tocaron temas como la crisis de refugiados, la violencia y abuso sexual contra las mujeres, la libertad de prensa y el movimiento March For Our Lives por una legislación más restrictiva en cuanto a la posesión de armas.

Según publicaba People la pasada semana, Amal y su marido, George Clooney, hicieron una donación de 100.000 dólares (85.600 euros) a la asociación Young Center for Immigrant Children's Rights (Centro juvenil por los derechos de los hijos de los inmigrantes). Esta representa ante la Justicia a los niños que están solos o han sido separados de sus padres durante el paso de la frontera a Estados Unidos. "En algún momento del futuro nuestros hijos nos preguntarán: '¿Es cierto que nuestro país separó a niños de sus padres y les puso en centros de detención?'. Y cuando respondamos que sí nos preguntarán si hicimos algo al respecto. No podemos cambiar las políticas del Gobierno pero sí podemos ayudar a defender a las víctimas", explicaron en un comunicado publicado por el mismo medio.

En agosto del pasado año también apoyaron la causa de los refugiados en Líbano, el país natal de Amal. La pareja comenzó a trabajar con UNICEF para abrir siete colegios públicos para exiliados sirios. "Miles de jóvenes de Siria están en peligro: el de no formar parte de la sociedad de manera productiva. La educación formal puede cambiar esa posibilidad de futuro. Ese es nuestro objetivo con esta iniciativa. No queremos perder toda una generación porque tuvieron la mala suerte de nacer en este determinado momento y lugar".

Amal nació en Beirut pero fue criada en Londres, y siempre ha sido una fiel defensora de las políticas de apoyo a la inmigración. Su padre, Ramzi, un profesor de universidad, y su madre, Baria, una reputada periodista, responsable de la sección de internacional del diario panárabe Al Hayat, tuvieron que emigrar a Reino Unido junto a sus cuatro hijos -Amal, Tala, Samer y Ziad- en la década de los 80 debido a la terrible situación vivida en el país a causa de la guerra civil libanesa.

Amal comenzó sus estudios en Reino Unido y después los continuó en Estados Unidos. Obtuvo dos licenciaturas: en inglés por la prestigiosa Universidad de Oxford, y en Derecho, por la Universidad de Nueva York. Dese entonces ha formado parte de diversos equipos jurídicos clave relacionados con conflictos en Oriente Medio. Su trabajo con más repercusión mediática ha sido representar a Julian Assange, fundador de Wikileaks. También ha sido asesora de Kofi Annan para la guerra de Siria y es miembro de un panel de expertos para luchar contra la violencia de género en zonas de guerra. Además de abogada, es coeditora del libro The Law and Practice of the Special Tribunal for Lebanon, que fue publicado el año pasado, y autora de numerosos artículos acerca de leyes publicados en prensa de la Universidad de Oxford.

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