• Jueves, 11 Enero 2018
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Un estudio médico, por el que miles de anti-trumpistas matarían, podría activar la enmienda que le echaría del poder

¿Es acaso Donald Trump, un hombre mentalmente capacitado para ejercer el cargo de presidente de los Estados Unidos? Se cuestionan decenas, quizá centenas, de analistas políticos, periodistas, estrategas y adversarios, quienes siguen con la misma interrogante en la mente desde que el republicano tomó el cargo en enero de 2017, misma que hoy se aviva más que nunca tras publicación del libro Fire and Fury, una obra del periodista Michael Wolff que plasma en tinta todos los demonios feroces y fogosos que rodean al presidente.

¿De qué habla el libro?

En esencia, a lo largo de la inmensa expectación de la obra, el autor profundiza y hace reflexionar al lector sobre la impredecible personalidad, la característica forma de hablar y la cerrada manera de pensar del presidente; características nunca antes vistas en un mandatario estadounidense, hecho que ha creado una burbuja de críticas alrededor de Trump.

La teoría del mandatario esquizoide parte de una sencilla premisa: la frase «billions and billions, and billions and billions...», una de las más características del presidente, hace que nos cuestionemos si es consciente (y coherente) el ritmo de sus repeticiones. Wolff explica que solía tener un periodo de 30 minutos en el que repetía las mismas frases o declaraciones: «The Fake News, The Wall, Absolute right». Hoy, a casi un año de llegar al poder las repite en menos de 10 minutos, tanto oralmente como de forma escrita, a través de su cuenta de Twitter.

Para la Organización Mundial de la Salud, esto puede ser señal de algún grado de demencia que afecta al 8 por ciento de las personas mayores de 60 años y que a menudo se repiten a sí mismos frases que los tranquilizan, que les agradan.

¿Por qué Trump no es tan "genio" ni tan "estable"?

Una vez planteada la primera premisa, surge otra duda igual de preocupante: ¿puede el comportamiento del presidente emanar de alguna enfermedad mental o deficiencia neurológica? Según Bandy Lee, profesora en psiquiatría forense y experta en salud mental de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, Trump está cada vez más “desentrañado” (que es lo mismo que decir que está destripado, como si estuviera perdiendo sus vísceras).

Lee es autora, junto con sus colegas Judith Herman, de Harvard, y Robert Jay, de Columbia, del libro The Dangerous Case of Donald Trump, donde 27 expertos en salud mental coinciden, en una serie de ensayos, que el estado neurológico del republicano neoyorkino no es el más adecuado para ejercer uno de los trabajos más difíciles, complejos y delicados del mundo.

Lee cree que Trump representa un grave peligro y que es necesario publicar los resultados de su próximo examen médico, que le realizarán el 12 de enero. «La crisis de salud mental del presidente auspician una severa falta de moralidad y epistemología del cargo que le incapacita para enfrentar adecuadamente las tensiones y presiones», puntualizó.

Para la profesora, es imposible juntar los mismos diagnósticos psiquiátricos por la complejidad del comportamiento cerebral, independientemente de la ideología política que sus colegas puedan tener, lo cual cree que está bien, la diferencia es que la profesora de Yale ha estudiado la prevención de la violencia y su efecto en la salud mental durante 20 años y concluye:

La mayoría de las personas que son peligrosas no tienen una enfermedad mental diagnosticable, y la mayoría de las personas con enfermedades mentales son más propensas a ser víctimas que perpetradores. Simplemente pedimos una evaluación en calidad de urgente para tener respuestas definitivas al respecto.

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