• Martes, 10 Octubre 2017
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5 Grandes errores humanos que han cambiado la historia del planeta

Errores son errores: más grandes o más pequeños, todos tienen sus consecuencias. Estos son 5 errores, tan garrafales, que cambiaron el curso de la historia.

Feliz cumpleaños: el cese de la Segunda Guerra Mundial comenzó con el desembarco de las tropas aliadas en Normandía, el 6 de junio de 1944, y fue posible gracias a un error de cálculos. Erwin Rommel, oficial Nazi, era responsable de defender las costas de Francia. Creyendo que el desembarco aliado demoraría mucho más tiempo, decidió ir a festejar el cumpleaños de su esposa hasta Alemania. Ese mismo día, los aliados tocaron tierra.

Muerte a los gorriones: el fundador de la actual República Popular de China, Mao Zedong, consideraba a los gorriones, autóctonos de la fauna oriental, una verdadera plaga. Así fue que ordenó exterminarlos. No pasaron muchos años hasta que, por falta de su depredador natural, los insectos acabaron con gran parte de los cultivos, lo que derivó en una hambruna que mató a más de 45 millones de personas.

Por no limpiar: la penicilina, una de las mayores revoluciones en la historia de la medicina, fue producto de un grosero error. Su creador, Alexander Fleming, había olvidado limpiar el laboratorio, antes de salir de vacaciones. A su regreso, encontró que una especie de moho había aniquilado su cultivo de estafilococo. El análisis de este hongo dio paso a la creación del primer antibiótico.

El olvido de una llave: una de las más grandes tragedias marítimas, el hundimiento del Titanic, podría haberse evitado. Fred Fleet, sobreviviente del naufragio, era responsable del avistamiento de eventuales peligros, pero no pudo cumplir su misión por no contar con binoculares. Sucede que estaban guardados bajo llave y la persona con esa llave era un miembro de la tripulación que no abordó el barco.

La puerta abierta: la caída del Imperio Romano de Oriente estuvo determinada por la toma de Constantinopla, a manos de los Turcos Otomanos, en 1453. Hasta entonces, Constantinopla era considerada una fortaleza infranqueable, con paredes altas y puertas impenetrables. Sin embargo, uno de los guardias olvidó cerrar la Kerkaporta, situada en la muralla noroeste, por donde ingresaron las tropas del Sultán Mehmed II.

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